Rinoscopia – Condrosarcoma

Condrosarcoma

Rinoscopia exploratoria: caso clínico

Recientemente, tuvimos la oportunidad de enfrentarnos a un caso poco frecuente, que exponemos a continuación.

Antecedentes

Se trata de un paciente canino, macho no castrado de 5 años, mestizo (cruce con perro de presa), de 30 kg, con una sintomatología repentina de estornudo.

El cuadro sintomático se completa con descarga nasal unilateral izquierda, muco-purulenta, en ocasiones sanguinolenta, y crisis paroxísticas de estornudo. Además, los propietarios han escuchado ruidos guturales, que catalogamos como roncus intermitente. El animal está activo y no presenta otra sintomatología.

La primera sospecha clínica, dada la rapidez con la se instauró el cuadro respiratorio fue la de cuerpo extraño en la cavidad nasal, por lo que se programó una rinoscopia exploratoria.

Exploración endoscópica

La exploración caudal revela la presencia de sangre fresca en pequeña cantidad en la nasofaringe y la oclusión de la coana izquierda por una masa o coágulo, de tamaño indeterminado, pues fue de difícil visualización con el equipo utilizado (Imagen 1).

Rinoscopia en perro

Imagen 1. Presencia de masa en coana izquierda y rastro de sangre que parte de la misma hacia la faringe

Tras la exploración caudal se realiza la rinoscopia rostral, no observándose alteraciones significativas en la cavidad nasal derecha.

Durante la exploración de la cavidad nasal izquierda, se observa la presencia de un cuerpo extraño vegetal (espiga) que se extrae mediante un fórceps semirrígido (Imagen 2Imagen 3).

Cuerpo extraño vegetal en nariz

Imagen 2. Cuerpo extraño vegetal (espiga) ubicado en la cavidad nasal izquierda

Espiga en la nariz

Imagen 3. Fórceps semirrígido para la extracción del cuerpo extraño

Lo llamativo de la exploración es la presencia de sangre en la cavidad, tanto en su porción caudal como rostral, y el hallazgo compatible con masa, por lo que se decidió hacer una irrigación a presión desde la ventana nasal, con el fin de examinar la cavidad en su totalidad.

Tras la irrigación, se observó una hemorragia profusa, que se controló mediante irrigación de adrenalina en la cavidad, sin remisión completa, por lo que se mantuvo al animal bajo anestesia general, tras la desaparición completa del sangrado.

En la exploración de la faringe tras la realización de la irrigación a presión (flushing) se obtuvo un fragmento de tejido de aproximadamente 4 cm de diámetro, que tras el análisis histológico se identificó como condrosarcoma de grado II (Imagen 4).

 

Condrosarcoma

Imagen 4. Fragmento de tejido tomado de la faringe tras la irrigación a presión de la cavidad nasal, identificado como condrosarcoma.

Observaciones

El caso expuesto nos recuerda la importancia de completar las exploraciones en la cavidad nasal en sus dos porciones, rostral y caudal, ante la posibilidad de estar ante patologías concomitantes. Igualmente es importante valorar cualquier detalle referido por el propietario durante la anamnesis, pues podemos estar ante sintomatología propia de una patología como es la presencia de un cuerpo extraño (estornudo paroxístico) y la presencia de una masa en porciones caudales de la cavidad (ronquidos) por obstrucción respiratoria parcial. Otro aspecto importante es advertir de la complicación probable de hemorragia nasal, mediante documento de consentimiento informado ante la biopsia de masas que pueden presentar una importante vascularización y desorden tisular.